Capítulo 34: Peleando contra la espasticidad
Ya hablamos en su momento de las espasticidad en la esclerosis múltiple (os dejo enlaces en el siguiente párrafo). Pero claro, hay veces que llevar a cabo consejos, ejercicios o ciertas actividades para paliarla es imposible. Supongo que son rachas. Pero esta se está alargando mucho y está pasando factura.
Una cosa es que la vejiga neurogénica ya no dejase dormir a EM, pero si le sumamos la espasticidad las noches se convierten en una pesadilla. No descansa nada. Y al no descansar se desencadena una fatiga más fuerte. Y ya lo dije en el capítulo 22: Una cosa es la fatiga en la esclerosis múltiple y otra el cansancio que todos conocemos.
Así que os podéis imaginar. EM estos días no es persona. Se levanta por la mañana ya sin fuerzas. Simplemente sentarse en la cama (con mi ayuda como es habitual) se convierte en un reto. Y el día no ha hecho más que comenzar. Sé que es difícil para alguien que no sufre la enfermedad o no convive con ella minuto a minuto entender lo que significa esto. Incluso para mi se me hace complicado encontrar todas las palabras que podrían describir el estado actual de EM, tanto física como psicológicamente, porque afecta en todos los aspectos...
¿Cómo estaríais vosotros si cada noche te despertases mínimo 3 veces para ir al baño? ¿Cómo estaríais si encima le añades que la espasticidad te vuelve a despertar cada poco sumándose a esas tres veces? ¿Cómo estarías si llegara la hora de levantarse y sintieras que ya no puedes con tu cuerpo ni con tu alma? ¿Cómo estarías si ves que queda todo un día por delante en el que ya no tienes fuerzas para nada?
Mejor no sigo. Que aún quedan muchos días por delante...








