lunes, 20 de abril de 2026

Rental Family

 Somos una familia muy casera. De toda la vida. No voy a decir que no disfrutásemos yendo al cine a ver las películas en pantalla grande, pero el cine en casa siempre ha sido una de nuestras debilidades. Antes de que naciera Samurái, bueno Aquasam ya, EM y yo los fines de semana muchas veces nos preparábamos un ron Almirante con Minute Maid, unas palomitas y nos sentábamos a ver una película. Y tan felices. Ya pasábamos tanto tiempo fuera de casa trabajando que lo único que nos apetecía era estar en casa sin hacer nada.


 Ahora el cubata ya es cosa del pasado, salir a hacer cosas se nos ha complicado un poco y las películas que vemos son más familiares para poder verlas con nuestro hijo. A veces es difícil ponernos de acuerdo y cada uno acaba viendo algo distinto, pero cuando nos ponemos, solemos acertar con nuestra elección.


 Este pasado fin de semana escogimos Rental Family (Familia en renta). La vimos en dos sesiones. A veces ver una película del tirón es complicado en nuestro caso. Principalmente porque yo me duermo jajaja.


Sinopsis


En el Tokio actual, un actor estadounidense lucha por encontrar un propósito en la vida hasta que consigue un trabajo inusual: trabajar para una agencia japonesa de 'familias de alquiler', interpretando papeles de suplente para desconocidos. A medida que se sumerge en el mundo de sus clientes, comienza a establecer vínculos genuinos que difuminan las líneas entre la actuación y la realidad. Al enfrentarse a las complejidades morales de su trabajo, redescubre el propósito, la pertenencia y la tranquila belleza de las relaciones humanas.


Sobre la película


Familia en renta (Rental Family) es una comedia dramática de 2025 dirigida por Hikari, quien la coescribió con Stephen Blahut. Está protagonizada por Brendan Fraser, y ell reparto incluye a Takehiro Hira, Mari Yamamoto, Shannon Mahina Gorman y Akira Emoto.


Siendo una coproducción internacional entre Estados Unidos y Japón se alternan ambos idiomas durante todo el largometraje. En la versión española cuando se habla japonés está subtitulado, pero es muy fácil de seguir incluso para los niños.


La película nos mantuvo pegados a la pantalla. Nos hizo plantearnos de alguna manera y a distintos niveles un debate ético y emocional sobre la mercantilización de los sentimientos. Muy recomendable para ver en familia con niños a partir de 10 o 12 años.

No hay comentarios:

Publicar un comentario