Esta semana pasada Samurái se fue de viaje de fin de curso. Qué mayor se nos está haciendo... Sí. Cuando Aquasam sale del agua se convierte en Samurái y viceversa. El caso es que fueron cinco días pero desde el primero le echamos mucho de menos. No estamos acostumbrados a separarnos de él. A nosotros se nos ha hecho largo y a él muy corto. Pero lo importante es que se lo ha pasado de maravilla y se lleva un montón de experiencias y recuerdos para toda la vida. Ha venido agotado, quemado por el sol (da igual que le pusiéramos en la maleta un bote entero de crema solar) y por lo que veo en la maleta le ha sobrado la mitad de la ropa que llevaba. Eso es lo de menos. Con lo que me quedo es que viene con una sonrisa de oreja a oreja. Y muy feliz.
El viaje lo hicieron a Guardamar del Segura (Alicante). Y este resumen que voy a hacer, que es más para el recuerdo de Samurái que nada, está basado en el seguimiento de Proyecta Sport que es la empresa organizadora del viaje. Han hecho un gran trabajo ya que se nota que los niños han estado muy a gusto con los monitores.
El primer día nada más llegar al hotel, dejaron sus cosas en las habitaciones y se bajaron a la playa a disfrutar de juegos en grupo, de la arena y del mar. Samurái llevaba desde el 2023 sin salir de nuestra ciudad... así que para él ha sido maravilloso regresar al mediterráneo.
El segundo día disfrutaron de una mañana llena de actividad y diversión en el entorno náutico, donde junto a sus compañeros pudo disfrutar de diferentes propuestas acuáticas como kayak, paddle surf, vela y toboganes acuáticos. Por la tarde se desplazaron hasta Alicante para recorrer y conocer su paseo marítimo, disfrutando del ambiente de la ciudad y del tiempo libre en grupo, donde pudieron tomar un helado, pasear y comprar algunos recuerdos de esta experiencia de fin de curso. Y pare cerrar el día una velada nocturna en la que no faltaron los juegos, las risas y los buenos momentos compartidos entre todos. Momentos así crean un ambiente fantástico y el grupo está cada vez más unido disfrutando al máximo de la convivencia.
El tercer día fue todo diversión y la adrenalina en el parque acuático Aqua Natura, donde pasaron el día completo disfrutando de sus diferentes atracciones, piscinas y toboganes. A mediodía hicieron comida tipo picnic dentro del propio parque, para seguir disfrutando de las actividades acuáticas durante toda la tarde.
Tras regresar al hotel descansaron un poquito. Hasta pudimos recibir una llamada de Samurái para contarnos que se lo estaba pasando de maravilla y que todo iba muy bien. Se le veía supe contento. Luego por la noche tuvieron más actividades dentro del propio hotel con diferentes pruebas, retos musicales, juegos y muchísimas risas en un ambiente inmejorable y con el grupo completamente entregado a esta experiencia de convivencia y fin de curso.
El cuarto día lo pasaron en la isla de Tabarca. Lógicamente se desplazaron en barco hasta la isla, disfrutando durante el trayecto de una experiencia muy divertida en la que incluso pudieron observar el fondo marino gracias a las zonas acristaladas de la embarcación.
Una vez en Tabarca, pudieron descubrir y recorrer la isla, disfrutando de su entorno, sus calles y sus zonas naturales. Además, realizaron actividades de snorkel y diferentes juegos. La comida se realizó en formato picnic, permitiéndoles continuar de la jornada al aire libre y del entorno de la isla.
Tras la vuelta en barco y el regreso al hotel, los chicos y chicas pudieron descansar. Y después de ducharse y ponerse guapos y guapas para la ocasión, celebraron la fiesta de despedida y cierre de viaje, una velada llena de música, baile, risas y muy buen ambiente, perfecta para poner el broche final a unos días increíbles de convivencia y diversión.



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