jueves, 27 de agosto de 2026

Contradicciones

 Creo que es bastante evidente que nosotros usamos la IA aquí y en nuestra cuenta de Instagram para generar las imágenes que acompañan a nuestras publicaciones. Que se ve a la legua que los alter egos creados con la inteligencia artificial para mantener nuestra privacidad está inspirados en nosotros mismos y el estilo de las animaciones y dibujos de Pixar. Sin embargo desde un principio siempre me ha parecido, desde mi punto de vista, que estoy robando derechos de autor para mi beneficio (aunque con ello no gano nada). He estado investigando un poco y es algo más complejo que el simple hecho de imitar o copiar arte.

 Resulta que el estilo visual de una obra no está protegido de forma directa por los derechos de autor, ni en España ni en la Unión Europea. Sin embargo, cuando un conjunto de rasgos estéticos es tan identificable que actúa como una "firma visual", puede gozar de protecciones indirectas. "Aunque no esté registrado como marca, la ley protege esa identidad para evitar que otras empresas se aprovechen de su fama y confundan al público", explica Begoña González Otero, profesora colaboradora de los Estudios de Derecho y Ciencia Política de la UOC.

Aun así no termino de sentirme cómodo haciendo lo que hago. Cada vez que publico alguna imagen siento que estoy haciendo algo mal. Éticamente no me parece correcto. Sí. Soy un marido que usa la IA y al mismo tiempo está en contra de ella. Contradicciones en las que vive uno.

No voy a entrar en temas legales ya que hoy día el uso de la IA sigue estando muy desregularizado, pero podéis leer un artículo muy interesante sobre esto de Marga Zambrana aquí. Y aunque ella trata también en ese artículo otros aspectos, como la banalización del arte y de la pérdida de la autoestima creativa de los artistas, sí que voy a dar mi actual perspectiva sobre ese punto. 

Digamos que soy un escritor. Que escribir una novela requiere mucho tiempo, trabajo y dedicación. Y no me apetece ver cómo una IA se inspira en mis escritos y en los de otros cientos de escritores para que llegue cualquiera y le diga "Escríbeme una novela de trescientas páginas con dragones que monten en moto y tengan aventuras en la ruta 66" y que en cinco minutos te la haya escrito.

No me gusta ni me apetece, como le ocurrirá al dibujante, al fotógrafo, al pintor, al músico y a otros tantos artistas.

La inteligencia artificial, en su forma actual, está en gran medida desregulada y sin restricciones. Las empresas e instituciones tienen libertad para desarrollar los algoritmos que maximicen sus beneficios, su interacción y su impacto. No digo que la IA no tenga cosas buenas, que las tiene, porque se ha demostrado que tiene aplicaciones muy interesantes en investigación, ciencia y otras áreas. Pero en lo que respecta a la creación artística digo NO. Porque la verdad es que amenaza la originalidad y la creatividad, porque no respeta los derechos de autor y porque reemplaza el duro trabajo de los artistas. Además últimamente me estoy encontrando tantas cosas generadas con IA en redes sociales que se utilizan para engañar, robar datos, timar, crear bulos y hay noticias falsas y  tantas otras cosas que están surgiendo en redes que me irritan tanto y la gente se las cree. Parece que nos estamos volviendo tontos.

Puedo entender la IA como una herramienta que ayude, no que reemplace. Hagamos buen uso de la IA por favor. Y espero poder hacerlo de aquí en adelante. 

Y aquí estoy yo, contradiciéndome usando, espero que por última vez, una de estas imágenes. Ahora es cuando me planteo el cambiar el estilo visual de esta cuenta con permiso de EM. Con lo que le gusta a ella su muñequita. Sí. Estoy en pleno dilema existencial y ético. Ser o no ser. Pero tenemos que ser originales y tener nuestra propia identidad. Aún no sé cómo lo haré, pero comencemos el curso con buen pie.



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