45: Diez pinchazos
Y tras el disgusto de la cita sin cita a los pocos días llamaron a EM para acudiéramos al hospital. Volando que fuimos. Mira que a EM le gustan poco las agujas, pero me sorprendió como aguantó los diez pinchazos que le dieron en distintos músculos de las piernas. Y no solo que la pincharan si no que el médico "hurgaba" con la larga aguja para encontrar el mejor punto para pinchar. ¿Cómo lo sabia? Por el sonido básicamente. La aguja llevaba un electrodo conectado a un aparato. Para pincharla estaba utilizando la electromiografía.
Pero vamos que EM aguantó como una jabata. Lo que son las cosas "Estaba deseando que me pincharan". Quién me iba a decir a mi que algún día iban a salir esas palabras de su boca.
A pesar de todo el procedimiento no fue muy largo. Se notaba que el doctor sabía lo que hacía. Nos comentó que el efecto era como una curva o campana de Gauss. Así que en tres meses, en teoría (que cada persona es un mundo), es cuando los efectos serían más visibles y se encontraría mejor. EM deberá tomar nota como evoluciona las espasticidad en este tiempo y cómo le afecta a las piernas. Para que de esta forma, cuando volvamos a consulta en seis meses, vea más claramente cuales son los músculos a los que hay que atacar. Así que... iremos informando.
Esperamos que poco a poco las cosas vayan mejor y pueda ir recuperando todo aquello que la espasticidad le ha quitado en estos largos meses.





